Como todos los días de la semana, dormí otros 5 minutitos más
Como todos los días de la semana, me terminé levantando a las 7, me vestí apurado, tomé mi mochila y corrí al paradero.
Como todos los días de la semana, la micro no le paró a los estudiantes.
Como todos los días de la semana, llegué atrasado al liceo…
Sólo para recibir un “¿Hiciste el ensayo de lenguaje? Como es costumbre, no lo había hecho, me dediqué el día anterior a chatear por facebook, a tomar Coca-Cola y ver el Morandé. Por suerte mi compañero de puesto traía un netbook con wi-fi y todos esos gadgets incluidos. Abrí un Word, me puse a escribir y a última hora, cuando todos regresaban del recreo, terminé.
Pedí permiso al profesor para ir a imprimir, le dije lo excelente docente que era y cómo me había inspirado… Mas me respondió “¡Vuelva a sentarse!”… insistí… “Profe, se acercan las fiestas patrias, hágame un favor de chileno a chileno” Y el profesor me dejó salir.
Sólo para recibir un “¿Hiciste el ensayo de lenguaje? Como es costumbre, no lo había hecho, me dediqué el día anterior a chatear por facebook, a tomar Coca-Cola y ver el Morandé. Por suerte mi compañero de puesto traía un netbook con wi-fi y todos esos gadgets incluidos. Abrí un Word, me puse a escribir y a última hora, cuando todos regresaban del recreo, terminé.
Pedí permiso al profesor para ir a imprimir, le dije lo excelente docente que era y cómo me había inspirado… Mas me respondió “¡Vuelva a sentarse!”… insistí… “Profe, se acercan las fiestas patrias, hágame un favor de chileno a chileno” Y el profesor me dejó salir.
Fui a comprar hojas al negocio, pero no tenía una de esas monedas relucientes de $100, la tía me miró con lástima, y aproveché para decir “¿Me lo fía?” ella dijo “Ya, pero confío en ti, no me vengay con el cuento del tío”. Contento con mi alba adquisición, partí con mi hojita a la sale de enlace, para recibir un “No puedes estar aquí en horario de clases”. No conforme, le comenté que el profesor me había autorizado, no dio brazo a torcer… Pero no me rindo tan fácil “Ya po, tío, se nos viene el 18 y no quiero pasar la fecha con malas notas”, me miró simpáticamente y dijo “Dale, pero hazla rápido”. Imprimí el trabajo y corrí a la sala. El profe me miró con una cara de “Igual te pondré un 5”, pero le conté mi historia. El sonrío y dijo “Bueno, así funcionan las cosas acá po’, hay que acostumbrarse no más”.
El resto, un día común de clases.
Tocaron la campana, fui al almuerzo “Tía no tengo beca, pero es que ehhmm, eehm… a sí, tengo que quedarme a un ensayo de teatro, usté cacha po’”, pasé con una sonrisa de ganador petulante y me encontré con la no grata sorpresa de que la fila era larguirucha. Pero a lo lejos divisé al típico ex – compañero de curso o ente conocido del liceo, no me di cuenta y ya estaba con una bandeja en la mano, sentado en la mesa junto a mis amigos. Era de esperarse, empezamos a poner sobrenombres despectivos a las tías del casino y a reprochar lo mala que sabía la comida. Sí, lo sé, me puse chaquetero.
A la salida, fui con unos amigos a fumar y tomar, y acabo de cumplir la mayoría de edad hace una semana. Llegué a las 8 a mi casa con la excusa de que estaba “estudiando”. Me fui a mi pieza, me dediqué a chatear. La tele estaba prendida y salió una noticia con Alan García; “Peruanos de mierda” fue lo primero que atiné a decir. Escuché un poco de música gringa y a las 2 a.m. me fui a acostar. Tenía que hacer otro ensayo más, lo olvidé por completo.
Se acercaba la semana de las fiestas patrias.
De pronto, todas las personas vestían blanco, azul y rojo. Todas las personas exaltaban el nombre de su queridísimo país, se apoyaban, gritaban “Ce Hache I” y todos eran amigos. Veían a los extranjeros vecinos y les decían “devuélvete a tu país”. Se congregaban en las calles a ver un par de luces mientras se golpeaban, empujaban y no respetaban. Salían más delincuentes a las calles para costearse el asadito y el copete. Más ebrios en las calles, más vicio en todos lados.
Me parece un poco irónico que acercándose una fecha que se supone debe ser “CHILENA” nos dediquemos a cosas totalmente de origen extranjero, lo único que el Chileno conserva de su Chilenidad, son generalmente defectos. No, no estoy siendo antipatriota, porque amo mi país. Sí, estoy siendo autocrítico, porque soy parte del mismo mal. Vemos como se manifiesta el “chaqueteo”, la “patudez”... así como cosas que no es necesario seguir nombrando, creo que las dejé bastante claras con mi anterior relato. Y esto no es reciente, efectivamente esto es parte de un desarrollo de 200 años, que han labrado la personalidad del chileno; Simpático, bueno pa’ la talla, audaz, solidario, esforzado… o flojo, individualista, pollo, chaquetero y/o maricón.
En un principio, pensé que este año sería distinto, que todo el año la chilenidad se viviría en la piel… pero pasó Septiembre y no volví a ver chicha, emboque y cueca. Pero algo sí quedó… algo que está impregnado desde hace muy poco en los chilenos; El Patriotismo. Me parece curioso, esto es reciente, creo, y apostaría mis fichas al terremoto y a la obtención de la presidencia de nuestro Tío Sam Tío Piñerín (No me atrevo a juzgarlo como persona, no lo conozco, pero sí creo que es un gallo muy vivo). Procesémoslo un poco, terremoto, gente ayudándose, Tsunami, reconstrucción, Teletón, cruzadas solidarias, Mundial de Fútbol, “¡Vamos Chilenos!” y toda esa vaina propagandística, y el año del Bicentenario, y los mineros atrapados, y que son 200 años de historia y bla bla bla… Mientras el cantón de reclutamiento se copa, y hay más gente que daría la vida por su país. No lo critico, me agrada el hecho de que se identifiquen con una franja de tierra multifacética y una historia de mestizaje increíble. Por imágenes que han quedado en la retina de las personas, sonidos que aún retruenan en sus tímpanos, rugosidades que aún pueden palpar.
Pero me tiene preocupado.
Mientras las relaciones exteriores se complican, nos damos el lujo de mostrar “todo” nuestro poderío militar en una revista naval. “Es que es el Bicentenario”.
Mientras hay gente que dice “Chile celebra 200 años de su Independencia”…
No Señora, Chile conmemora la 1º Junta… ah, ya saben a lo que me refiero.
Por mi parte, les diré que me gustan las cosas así como están, el sentimiento me agrada, pero me preocupa el hecho de la masiva propaganda. Prácticamente, nos están gritando que pretenden reclutar a todos e ir a ganar por “El país de los 200 años”. Ámense, pero no subestimen a los demás. Identifíquense, pero no rechacen, Porque aún espero por el “Y verás cómo quieren en Chile, al amigo cuando es forastero”. Creo que es suficiente por hoy, espero que para el 2011 la gente pueda tener pensamiento propio y no guiarse por las masas. Y no le digo que no crea en su país. Ama tu país, pero no necesariamente a TODA su gente…
Y esa es la volá Bicentenaria
wena volá xD!
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